Siempre supe que él no era como los demás, que sus ojos siempre acababan por traicionarme...
Y me cansé, me acabaron por aburrir las noches vacías y esta
melancolía barata que llega hasta mis pulmones sin saber muy bien por qué.
Quizá me duelan demasiado los brazos como para seguir llevando una carga tan
pesada.
Siempre supe que lloraba sin saber el motivo, cuando toneladas de
recuerdos caían sobre mi espalda (y vos que nunca estuviste seguro de nada, ni
siquiera de vos mismo) y yo que soy experta en correr detrás de aquellos que ni
siquiera vuelven la vista atrás para mirarme.
Disfrutaba tu compañía hasta que algo nos volvía otra
vez atrás, aún así quererme te
salía bien, aunque no fuese
por mucho tiempo. Pero eso sí, nunca te animaste a mirar al frente.
Recuerdo hasta la última sonrisa que te robé esa tarde hace ya
tanto tiempo, pero tu mundo está lleno de vidas paralelas.
Por eso algunas noches, me acuesto en la cama y sueño con poder
despertarme lejos otra vez, poner mi mente en cero, y salir a conocer cualquier
lugar. No te lo tomes como algo personal...quizá el viento cambie de dirección
y me sacuda tanto por dentro que acabe por dejar de quererte así.
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