30 agosto 2010
21 agosto 2010
Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas, que las persianas corrijan la aurora, que gane el quiero la guerra del puedo, que los que esperan no cuenten las horas, que los que matan se mueran de miedo.Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario me tiña las canas, que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,ni ciento volando, ni ayer ni mañana. Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel.Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentira,que no te den la razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras, que no se ocupe de tí el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas, que no te duerman con cuentos de hadas.
18 agosto 2010
16 agosto 2010
Frotándose los ojos para ver más lejos, aunque no quede nada por mirar. Charlas y gestos que se muerden la cola, el rengo que seguro duerme afuera otra vez. Grapas calientes con gusto a derrota, y el sueño canalla de no volver a casa.
Ella entró como de ninguna parte, hubo una mole de silencio en el bar, al tío el mundo le importó tres cuernos
y con la botella al hombro se invitó a sentar, en el próximo bar (Mientras haya luces en el próximo bar) Hay ojos de mujer que castigan duro y ella lo sabe tan bien como él, sus bocas hablaron sin decirse nada, un mozo sin dientes los echó al amanecer; él dice que la vida es un chiste maldito, ella llora siempre que suena un blues; cruzaron la ciudad sin saber sus nombres, las manos frías, quemándose. Y ella entró como de ninguna parte, elegante como un barco viejo, y al tipo el mundo le importa tres cuernos (mientras haya luces en el próximo bar).
Ella entró como de ninguna parte, hubo una mole de silencio en el bar, al tío el mundo le importó tres cuernos
y con la botella al hombro se invitó a sentar, en el próximo bar (Mientras haya luces en el próximo bar) Hay ojos de mujer que castigan duro y ella lo sabe tan bien como él, sus bocas hablaron sin decirse nada, un mozo sin dientes los echó al amanecer; él dice que la vida es un chiste maldito, ella llora siempre que suena un blues; cruzaron la ciudad sin saber sus nombres, las manos frías, quemándose. Y ella entró como de ninguna parte, elegante como un barco viejo, y al tipo el mundo le importa tres cuernos (mientras haya luces en el próximo bar).
12 agosto 2010
11 agosto 2010
07 agosto 2010
05 agosto 2010
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