Nunca sabrás, mi pobre amor, qué pienso cuando sonrío así. Y alguna vez sabrás que me has perdido, mañana (o no se cuando). Todavía no están del todo secas estas ramas. Pero hoy ha comenzado nuestro otoño y hace frío. Hoy empiezo a quererte un poco menos, hoy dejas de dolerme
y no estoy triste.

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