Otra tarde como las demás, demasiado martes, demasiado igual,
ni te declaro la guerra, ni tu me firmas la paz. Y el planeta baila su gangrena y otra vez volvieron a embarrar la fiesta
los idiotas en celo y los sopranos con tos;
y hoy me quedo mudo para oír, lo que nunca te supe decir..no perfumes tanto la verdad, que si ando muerto es de tanto resucitar.
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